POR HÉCTOR GATICA
La actividad física puede convertirse en una gran aliada para nuestro bienestar emocional, pero reconocer nuestras emociones, pedir ayuda y acudir con profesionales también es parte de una verdadera cultura de salud.
El otoño trae consigo paisajes distintos, temperaturas más bajas, tardes que parecen terminar demasiado pronto y recuerdos que, en ocasiones, golpean directamente al corazón. Para algunas personas, esta temporada representa tranquilidad y renovación; para otras, puede despertar nostalgia, soledad, tristeza y añoranza por aquellos seres queridos que ya no están físicamente a nuestro lado.
Desde Deporte sin Censura, con Héctor Gatica Guevara, ponemos sobre la mesa un tema que no admite indiferencia: la salud física y mental también se entrena, se cuida y se atiende.
En estas fechas, las pérdidas familiares, los recuerdos, las dificultades personales y los cambios en las rutinas pueden afectar nuestro estado de ánimo. No significa que todas las personas experimenten depresión durante el otoño, pero sí debemos aprender a identificar cuándo la tristeza deja de ser pasajera y comienza a interferir con nuestra vida cotidiana.
¡MOVER EL CUERPO TAMBIÉN PUEDE AYUDAR A SANAR EL ÁNIMO!
Desde la perspectiva del Profe Gatica, el deporte es mucho más que correr detrás de un balón, levantar pesas o competir por una medalla. Es una herramienta para fortalecer la disciplina, mejorar la condición física, convivir, establecer objetivos y recuperar la confianza en nosotros mismos.
La actividad física regular puede favorecer el estado de ánimo, reducir el estrés, mejorar el sueño y contribuir al bienestar emocional. Una caminata, una sesión de acondicionamiento físico, bailar, andar en bicicleta o practicar fútbol pueden convertirse en oportunidades para salir del aislamiento y recuperar hábitos saludables.
Pero hay que decirlo con claridad: el deporte no sustituye la atención psicológica ni garantiza por sí solo la recuperación de una depresión. Es un aliado, no una cura universal.
LAS RECOMENDACIONES DEL PROFE GATICA
- Actívate de manera regular. Comienza con actividades acordes con tu edad, condición física y estado de salud. No necesitas ser atleta de alto rendimiento para empezar a cuidarte.
- No te aísles. Busca a tus amigos, convive con tu familia y participa en actividades deportivas o recreativas. Hablar con alguien de confianza puede hacer una diferencia importante.
- Respeta tus emociones. Extrañar a un ser querido no es debilidad. El duelo necesita tiempo, comprensión y, cuando sea necesario, acompañamiento profesional.
- Cuida tus hábitos. Procura dormir lo suficiente, mantener una alimentación equilibrada, hidratarte y establecer horarios para tus actividades.
- No ignores las señales de alerta. Si la tristeza persiste, pierdes el interés por las cosas que antes disfrutabas, tienes dificultades para realizar tus actividades cotidianas o experimentas desesperanza, busca atención psicológica o médica.
- Acompaña sin juzgar. Si observas que un familiar, amigo o compañero de equipo está atravesando un momento difícil, escucha, muestra empatía y ayúdalo a encontrar apoyo profesional.
- No tomes decisiones importantes en medio de una crisis sin buscar apoyo. Cuando las emociones te rebasen, date tiempo, conversa con alguien de confianza y solicita orientación. Si aparecen pensamientos de hacerte daño o de no querer vivir, busca ayuda inmediata y no permanezcas a solas.
EL APUNTE DEL PROFE GATICA
¡Que el otoño no te robe las ganas de vivir, luchar y seguir adelante! Si hoy extrañas a alguien, honra su recuerdo cuidando de ti. Si estás atravesando un momento difícil, no tienes que enfrentarlo en soledad. Levántate a tu ritmo, busca compañía, activa tu cuerpo y permite que los profesionales te ayuden cuando lo necesites.
¡RECUERDA QUE EL DEPORTE INYECTA VITALIDAD, FORTALECE EL ÁNIMO Y NOS REGALA OPORTUNIDADES PARA VOLVER A SONREÍR!
Pero nunca olvides que pedir ayuda no te hace débil: te hace responsable de tu vida.









