Ocho de cada 10 productores del campo superan los 45 años
El campo mexicano enfrenta un problema que amenaza su futuro: el envejecimiento de sus productores y la escasa incorporación de nuevas generaciones a las actividades agrícolas. Actualmente, ocho de cada diez personas dedicadas a la producción agropecuaria tienen 46 años o más, de acuerdo con la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Los resultados muestran que el 82 por ciento de los productores se encuentra en este rango de edad, mientras que la participación de personas menores de 45 años continúa siendo reducida, una situación que evidencia las dificultades para garantizar el relevo generacional en el campo.
Susana Pérez, titular de la Unidad de Estadísticas Económicas del Inegi, explicó que la edad promedio de los productores mantiene una tendencia ascendente respecto de mediciones anteriores, lo que refleja la limitada incorporación de jóvenes al sector agropecuario.
El estudio también reveló que 44 de cada 100 productores se reconocen como indígenas, lo que destaca la importancia de estas comunidades en la producción de alimentos del país.
Sequía, altos costos e inseguridad golpean a los productores
Además del envejecimiento, el campo mexicano enfrenta dificultades económicas y ambientales que complican las actividades agrícolas.
Según la encuesta, ocho de cada diez unidades de producción señalaron los elevados costos de insumos y servicios como uno de sus principales problemas.
La sequía afectó al 36.8 por ciento de las unidades agropecuarias, mientras que los fuertes vientos impactaron al 19.1 por ciento y las inundaciones al 14 por ciento.
A estas dificultades se suman la pérdida de fertilidad del suelo, reportada por el 32.1 por ciento; la edad avanzada o enfermedad de los productores, con 23.2 por ciento; la escasez de trabajadores, con 20.7 por ciento, y la inseguridad, señalada por el 20.2 por ciento.
Ante estas condiciones, dos de cada diez unidades de producción comenzaron a elaborar sus propios insumos como alternativa para enfrentar los costos.
Mujeres del campo ganan menos que los hombres
La ENA 2025 también evidenció diferencias laborales entre hombres y mujeres dedicados a las actividades agropecuarias.
De los aproximadamente 17.8 millones de personas ocupadas en el sector, el 85.7 por ciento corresponde a hombres y únicamente el 14.3 por ciento a mujeres.
Además, las trabajadoras jornaleras reciben, en promedio, un pago cercano al nueve por ciento menor que los hombres y son contratadas durante tres días menos.
En México, la superficie agrícola alcanza los 22.9 millones de hectáreas, mientras que la mano de obra permanente suma 13.31 millones de personas.
El Inegi adelantó que sus próximos trabajos estadísticos incorporarán información sobre agricultura protegida, un sistema que utiliza invernaderos y otras tecnologías para mejorar las condiciones de producción.
Los resultados de la encuesta ponen de manifiesto uno de los principales desafíos del sector agropecuario: garantizar que nuevas generaciones encuentren oportunidades para continuar trabajando la tierra, en medio de los crecientes costos, los fenómenos climáticos y las dificultades laborales que enfrenta el campo mexicano.
