Los fraccionamientos residenciales con accesos controlados, cámaras de vigilancia y estrictos filtros para visitantes pueden convertirse en escondites atractivos para integrantes de grupos delictivos, advirtió el vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla.
En entrevista, el funcionario señaló que zonas como Lomas de Angelópolis ofrecen condiciones que pueden ser aprovechadas por presuntos delincuentes para pasar inadvertidos y mantenerse alejados de las operaciones de las autoridades.
Explicó que los líderes de organizaciones criminales buscan espacios donde puedan contar con cierta privacidad y seguridad, pues los controles de acceso y sistemas de videovigilancia pueden dificultar su identificación y permitirles continuar con sus actividades ilícitas desde otros puntos.
Sánchez González aclaró que Lomas de Angelópolis no sería el único sitio utilizado con este propósito, ya que otros desarrollos residenciales con características similares también podrían ser empleados como refugio.
Como ejemplo, recordó la detención de Govén Ulisses N., alias “El Amarillo”, presunto líder de “Los Rusos”, quien fue capturado el pasado 3 de septiembre durante un operativo coordinado entre autoridades estatales y federales en la zona de Lomas de Angelópolis.
Junto con el presunto delincuente fueron detenidos dos de sus escoltas. Además, durante diversos cateos las autoridades aseguraron 39 vehículos de alta gama, armas de fuego con cartuchos útiles y diversas dosis de droga.
El titular de la SSP sostuvo que “El Amarillo” no habría utilizado Puebla como centro de operaciones, sino principalmente como un lugar para esconderse.
El funcionario también reconoció que durante años Puebla fue considerado un territorio favorable para que integrantes de organizaciones criminales pudieran ocultarse junto con sus familias.
De acuerdo con su explicación, una de las razones que vuelve atractivo al estado es su ubicación estratégica, debido a su cercanía con la Ciudad de México y su colindancia con entidades donde existe una mayor actividad delictiva.
Por ello, las autoridades mantienen bajo vigilancia distintos puntos residenciales del estado ante la posibilidad de que sean utilizados por personas relacionadas con actividades criminales.









