• Tras los accidentes carreteros, las personas no acuden a auxiliar a los accidentados, sino a ver qué pueden llevarse: Rafael Marín.
• Toxtacoaya y Normandía-Manzanares, las zonas donde con frecuencia se presentan accidentes, señala.
Irineo Pérez Melo.- El presidente municipal de Las Vigas de Ramírez, Rafael Marín de la Luz, se manifestó a favor de establecer sanciones más duras en contra de las personas que participan en “actos de rapiña”, para inhibir estás actividades ilícitas tras los accidentes carreteros que se presentan en las carreteras que cruzan está demarcación municipal.
En entrevista, el munícipe viguense consideró que esta práctica no solo afecta a los transportistas, sino que también pone en riesgo la integridad de las personas que acuden a los sitios de los percances y de quienes transitan por las vías de comunicación.
Dio a conocer que en su municipios se tienen dos zonas conflictivas: Toxtacoaya y Normandía-Manzanares, en donde se presentan con mayor frecuencia accidente automovilistas y de tractocamiones, y que de inmediato, al tener conocimiento la gente acude a esos lugares para llevarse todo lo que puede.
Incluso, reconoció, que se han dado casos en donde el camión que transporta la carga, no sufre ningún desperfecto el contenedor y la gente la abre para sustraer todo lo que allí se transporta, incurriendo en la rapiña, por no decir un robo a despoblado.
Por tal motivo, respaldó la propuesta de endurecer las sanciones contra quienes participan en estos actos de rapiña, en donde, incluso, se ha planteado tipificar esa acción como robo agravado o un delito grave
De ser tomado en cuenta la propuesta que se ha hecho llegar a la Cámara de Diputados, como lo ha planteado el diputado federal Adrián Naveda González, “nos servirá de mucho para nuestros municipios y sobre todo regular esas conductas ilícitas, sobre todo porque la gente llega, pero no a auxiliar a las personas accidentadas, sino que se van al tema de la rapiña”, añadió.
El alcalde de Las Vigas de Ramírez, expresó también su preocupación por los peligros que enfrentan quienes participan en los actos de rapiña, ya que pueden exponerse a las consecuencias en su integridad física, que pudiera originar las explosiones, derrames de combustible, estructuras inestables o al tránsito constante de unidades pesadas, que pudiera traer consigo el accidente.
“Nuestras corporaciones de auxilio han acudido muchas veces para prestar ayuda, pero en ocasiones, ante el número de personas que llega con la intención de hacer rapiña, se hace difícil brindar la atención”, advirtió.
Finalmente, expresó que los percances también generan afectaciones para operadores, automovilistas y transportistas que utilizan diariamente estas carreteras, de la cual las personas que acuden no le dan la importancia requerida, pues lo suyo es agenciarse lo que más puedan, por lo que se manifestó a favor de sancionar a este tipo de conductas de esa gente, dijo por último



