La actuación de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Tlapanalá vuelve a poner sobre la mesa un tema que el presidente municipal, Silverio Galicia Baltazar, sigue ignorando al dejar una vez más en evidencia la poca capacitación, supervisión y profesionalización de sus elementos de seguridad.
En un video difundido a través de las redes sociales, ocurrido en la comunidad de Santo Domingo Ayotlicha, se observa a policías municipales realizando la detención de un hombre al interior de un inmueble. Durante la intervención, una mujer reclama a los uniformados un presunto uso excesivo de la fuerza, asegurando que el detenido fue golpeado en la cabeza y que las esposas le fueron colocadas con demasiada presión, mientras exigía que se las aflojaran.
En las imágenes también se aprecia que el hombre, por momentos se resiste al arresto e insulta a los policías con palabras altisonantes, mientras otras personas intentan impedir la detención. Finalmente, tras la insistencia de la mujer, el sujeto accede a subir a la patrulla. Hasta el momento, las autoridades no han informado cuál fue el motivo de la detención.
Sin embargo, este caso deja más preguntas que respuestas. Si el detenido se resistía al arresto, los policías tenían la obligación de controlar la situación, pero siempre bajo los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y respeto a los derechos humanos. Si existió un uso excesivo de la fuerza, debe investigarse y sancionarse conforme a la ley. Del mismo modo, resistirse a una detención o tratar de impedir la actuación policial también puede generar consecuencias legales.
La propia ciudadanía es quien ha expresado que el municipio se merece policías debidamente capacitados para actuar conforme a los protocolos establecidos. Cuando una intervención termina entre gritos, acusaciones de abuso y confusión, la confianza en las instituciones se deteriora, afirmaron.
Agregaron los quejosos, que corresponde al presidente municipal Silverio Galicia Baltazar asumir la responsabilidad de revisar el desempeño de su Dirección de Seguridad Pública, transparentar lo ocurrido y explicar si los elementos actuaron conforme a los protocolos o si hubo irregularidades que ameriten una investigación.









