Veracruz.- A poco más de un mes del crimen que conmocionó al gremio periodístico, autoridades confirmaron la captura de ocho presuntos implicados en el secuestro y asesinato de la periodista Roxana Guzmán, cuyos restos fueron identificados de manera científica tras diversas diligencias periciales.
La Fiscalía General del Estado informó que las detenciones fueron resultado de investigaciones ministeriales, trabajos de inteligencia y operativos de gabinete, mediante los cuales se cumplimentaron ocho órdenes de aprehensión por el delito de homicidio doloso calificado.
Entre los principales señalados se encuentran Javier Iván «N», alias «Delta 1»; José del Carmen «N», conocido como «Delta 7»; y Luis Arturo «N», alias «Delta 11» o «El Pelón», quienes presuntamente participaron en la privación ilegal de la libertad de la comunicadora y posteriormente en su asesinato, junto con Karen Monserrat «N», apodada «La Hiena».
Las investigaciones también alcanzaron a cuatro policías municipales de Ixhuatlán del Sureste: Julio César «N», Luis Enrique «N», Juan Carlos «N» e Ismael «N». De acuerdo con la carpeta de investigación, los uniformados habrían brindado apoyo logístico, alimentos y diversos recursos al grupo criminal involucrado en el homicidio.
La desaparición de Roxana Guzmán ocurrió el pasado 2 de junio en el municipio de Nanchital, cuando hombres armados irrumpieron en su domicilio y la sacaron por la fuerza. La propia periodista logró transmitir en redes sociales parte del momento en que era privada de su libertad, imágenes que rápidamente se viralizaron y generaron indignación a nivel nacional.
Semanas después, durante las investigaciones, fueron localizados restos humanos que, tras los análisis forenses correspondientes, fueron identificados oficialmente como los de la comunicadora.
Roxana Guzmán era reconocida por su cobertura de temas comunitarios y de seguridad en el sur de Veracruz, donde realizaba transmisiones en vivo y difundía información de interés para la población.
Los ocho detenidos ya fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, que en las próximas horas determinará su situación legal, mientras las investigaciones continúan para establecer si existen más personas involucradas en el crimen.



